Romántica ciudad alemana a orillas del río Neckar. Es la más antigua ciudad universitaria de Alemania. Por tanto, es romántica e idílica, cosmopolita y dinámica. Además de ser considerada como una de las mejores zonas económicas de Alemania.
Cada año millones de visitantes de todas partes del mundo se dejan inspirar por la joven ciudad con larga historia.
Destacan en la ciudad los restos de un majestuoso castillo, que reina sobre una urbe rodeada de bosques. El río Neckar fluye apacible, atravesado por un sinuoso puente medieval. El intacto y pintoresco casco antiguo se enmarca en los collados del bosque "Odenwald". Aquí se disfruta de un clima casi mediterráneo que permite el cultivo de uvas y espárragos. Heidelberg une naturaleza e historia, pero también pensamiento y alegría de vivir.
La atmósfera que cubre a Heidelberg atrae desde hace siglos no sólo a los turistas, sino también a innumerables estudiantes acuden aquí cada año a cursar sus estudios. Hoy en día, cada quinto habitante de la ciudad es estudiante; la carrera más reclamada es la de medicina.
Más de un kilómetro para disfrutar de las compras. Entre la plaza Bismarckplatz y la puerta Karlstor, paralela al río Neckar, avanza la calle Hauptstraße, con encantadoras callejuelas laterales, en un ambiente histórico y moderno estilo de vida. Aquí late el corazón del casco antiguo de la ciudad. El "Philosophenweg", la ruta de los filósofos, donde alguna vez recorrió Goethe y otros famosos poetas alemanes.
Se puede hurgar en tiendas de antigüedades y librerías de viejo resplandor, visitar galerías de arte o rebuscar por infinidad de tiendas diversas. Además dejarse inspirar por el ambiente de tendencia juvenil de locales comerciales, buscar famosas marcas con la vista, sumergirse en el mundo de los grandes almacenes. Sentir la atmósfera navideña en la tienda de Käthe Wohlfahrt o comprar un hermoso reloj cucú. Todo esto coronado con una copa de vino de Heidelberg en una taberna estudiantil.
Heidelberg tiene una historia fascinante y antiquísima. En 1907 fue hallada la mandíbula del llamado “Hombre de Heidelberg”, de unos 600,000 años antigüedad. En el siglo V a. de C., existía una fortaleza celta y un lugar de culto en la antigua Heiligenberg, o "Montaña de los Santos".
En el medioevo se fue desarrollando gracias al impulso de la nobleza y la iglesia. El gran desarrollo se produce en el año 1386, cuando se fundó la Universidad de Heidelberg, con cuatro facultades: Teología, Derecho, Filosofía y Medicina.
También tuvo importancia el lugar en la época de los conflictos religiosos. Martín Lutero desde aquí defendió su tesis reformista de los estamentos católicos.
La ciudad padeció la guerra de los treinta años y sufrió las ambiciones francesas, siendo devastada e incendiada por estas en 1689 y 1693.
www.guiarte.com/heidelberg/que-ver.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Heidelberg
Recorriendo la Hauptstrasse, o Calle Principal, el viajero hallará animación, colorido y tiendas en las que se puede comprar de todo. En la zona de la Iglesia del Espíritu Santo están las tiendas de antigüedades. Heidelberg siempre tuvo fama de ser un buen lugar para la búsqueda de antigüedades.
En la parte antigua también abundan los cafés y los restaurantes. El hecho de que ésta sea una ciudad estudiantil incide en que haya numerosos establecimientos con precios bastante accesibles, donde también se puede encontrar menús.
Hay todo tipo de comidas, tanto la internacional como la típica de Bade, con su spätzle (pasta) y sus vinos de la tierra.
Un ambiente de edificios cuidadosamente restaurados, cafés al aire libre y restaurantes que invitan a descansar y a pasar un buen rato, hacen que comprar en Heidelberg sea todo un especial acontecimiento.
La calle Hauptstraße, libre de automóviles, es una de las más hermosas zonas peatonales de Europa. Bordeada por snack-bars, cafés y restaurantes es simplemente la calle comercial de Heidelberg. Con una longitud de más de un kilómetro de largo se encuentra de todo, hasta artículos de marca internacional.
En la ciudad reina el Castillo de Heidelberg. El casco antiguo de la ciudad es un embrujo de historia y cultura para cualquier visitante, que difícilmente olvidará.
En un terreno preponderante y lleno de vegetación, se yerguen hoy majestuosas las ruinas del Castillo de Heidelberg. Aquí se encuentran testimonios arquitectónicos del gótico y del renacimiento. Es ineludible un paseo por los jardines del castillo y no se puede dejar de ver el singular museo Farmacéutico y el Gran Tonel (el tonel más grande del mundo) de 220,000 litros de capacidad, y construido hace más de 200 años.
Además no se puede dejar de apreciar la Gran Torre, de inicios del siglo XVI, y la Puerta Isabel, de 1615. La primera una imponente muestra arqueológica, la segunda una puerta monumental que Federico V mandó construir de un día para otro para sorprender a su esposa, Isabel Stuart.
La colorida ciudad cultural está marcada por la actividad musical, las artes menores, muchos festivales y eventos. El "festival del castillo" y la impresionante Thingstätte en el cerro Heiligenberg son escenarios de numerosos eventos al aire libre. El clásico festival de la primavera “Heidelberger Frühling” garantiza todo un acontecimiento musical, la iluminación del castillo con resplandecientes fuegos artificiales fascina anualmente a miles. Numerosos teatros, clubes de jazz y música ofrecen cultura para todos y cada uno.
Sobre el escenario de las mundialmente conocidas ruinas del castillo se escenifica anualmente el “festival del castillo” - “Schlossfestispiele”. Con sus extraordinarias construcciones renacentistas, esquinas y rincones soñadores, extensos jardines y parques, el castillo de Heidelberg ofrece espectaculares muestras de teatro, música y danza.
La fiesta más grande en el casco antiguo de la ciudad a fines de setiembre atrae tanto a jóvenes como adultos. En todo el casco antiguo, en distintos lugares se arman puestos de venta de comidas, artesanías, golosinas y juguetes. En el corazón del casco antiguo se realiza el mercado de la región del Electorado del Palatinado con caballeros, saltimbanquis, traga fuegos y juglares. Las vitivinícolas y la cooperativa de viñadores de la ciudad de Schriesheim presentan la fiesta del vino e invitan a gozar del mismo con especialidades regionales.
Un destino muy concurrido es el jardín botánico de la universidad, construido en 1593; uno de los más antiguos jardines botánicos universitarios de Alemania, el mismo que abre sus puertas durante todo el año. El jardín del palacio es una obra maestra de la arquitectura de los tiempos de condes y príncipes electores. Los prados del río Neckar engríen al visitante con su precioso césped y sus viejos árboles.
Las geométricamente articuladas terrazas del jardín del palacio de Heidelberg “Hortus Palatinus” eran consideradas en su época como “la octava maravilla”. La gran gruta en la esquina sureste tenía lujosos juegos de agua, sus paredes estaban decoradas con piedras, conchas y corales.
La romántica ciudad, ensueño de artistas de todas partes del mundo, se presenta hoy como una activa ciudad cultural, que une la tradición y las nuevas tendencias culturales. Más de diez museos, el teatro municipal Dreisparten-Theater, el teatro juvenil Zwinger 3, diferentes orquestas, muchos escenarios privados y lugares de encuentros internacionales ofrecen cultura pura.
El museo de la técnica de Heidelberg muestra sobre más de 300 m² y dos superficies exteriores los más interesantes y emocionantes momentos de la vida del Premio Nóbel oriundo de Heidelberg, Carl Bosch (1874-1940). www.museum.villa-bosch.de
En una de las más hermosas e importantes construcciones renacentistas de Alemania, el Castillo de Heidelberg, se encuentra desde 1957 el Museo Farmacéutico. Muestra la historia y el desarrollo de la ciencia farmacéutica desde la antigüedad hasta el siglo XX y posee una singular colección, oficinas de farmacias poco comunes y un laboratorio de alquimista. El visitante se entera de muchas cosas sobre los maravillosos métodos curativos de las generaciones pasadas. La parte central del museo es la colección de medicamentos hechos a base de minerales, animales y plantas. El 25 de diciembre está cerrado; se ofrecen visitas guiadas en varios idiomas. www.deutsches-apotheken-museum.de
Este museo se ubica en la planta baja de la antigua universidad y documenta la historia de la misma en tres salas de exposición. La colección contiene pinturas, fotografías y piezas expuestas sobre la historia de la universidad. www.uni-heidelberg.de
La Iglesia Jesuita en Heidelberg es considerada un emblema de la Contra-Reforma y forma el punto central arquitectónico del antiguo distrito jesuita. El Museo de Arte y Liturgia Sagrados en Heidelberg, anexado a la iglesia, muestra desde 1986 el arte eclesiástico de los siglos XVII al XIX. De junio a octubre los lunes está cerrado; de noviembre a mayo sólo está abierto los sábados y domingos. Se realizan visitas guiadas. www.cvb-heidelberg.de
En el Centro Cultural y de Documentación de Gitanos y Romaníes Alemanes se puede ver, desde 1997, una exposición permanente que documenta el destino de los gitanos y romaníes alemanes que sufrieron el genocidio nacionalsocialista. En tres pisos, con una superficie para exposiciones de casi 700 m² se presenta la historia y la persecución de los gitanos y romaníes: desde la gradual marginación y pérdida de derechos, hasta la sistemática exterminación en la Europa dominada por el nacionalsocialismo. La llama eterna conmemora a los más de 500.000 gitanos y romaníes que según cálculos aproximados fueron víctimas del holocausto en toda Europa. Los lunes está cerrado. Se realizan visitas guiadas a pedido. www.sintiundroma.de
En 1386 funda Ruperto I la actual universidad más antigua de Alemania, hoy llamada “Ruprecht-Karls Universität”. Un punto de atracción es la fuente de los leones "Löwenbrunnen" en la plaza Vorplatz. En la cárcel estudiantil, detrás de la universidad, los estudiantes revoltosos de los años 1778 a 1914, tenían que pagar por sus delitos.
Fue en el siglo XIX tuvo su época más gloriosa, que se ha prolongado en el siglo XX, con diversos premios Nóbel de Física, Química y Medicina.
En la ciudad hay varios edificios universitarios de interés, como las bibliotecas antigua y nueva. Para contemplar los recintos universitarios, hay que acudir a la plaza de la Universidad. Allí esta la vieja Domus Wihelmina. El príncipe Juan Guillermo mandó construir en 1711 el edificio llamado casa Guillermina a Johann Adam Breunig, con su notable aula magna.
El Heidelberg Center para América Latina, Centro de Estudios de Postgrado de la Universidad de Heidelberg en Santiago de Chile, fue inaugurado en el año 2002. El Centro tiene el propósito de organizar, promover y dirigir carreras universitarias que son ofrecidas por la Universidad de Heidelberg en forma autónoma o conjuntamente con la Pontificia Universidad Católica de Chile y/o con la Universidad de Chile, prestigiosas universidades chilenas con las que, luego de años de exitoso trabajo, la Universidad de Heidelberg ha suscrito convenios de cooperación.
Entre las tareas que se ha propuesto el Heidelberg Center también se encuentra la organización y realización de seminarios de especialización en diferentes disciplinas. Con esta iniciativa la Universidad de Heidelberg persigue el objetivo de transmitir los resultados de investigación alemana y contenidos de estudio a América Latina, así como fomentar la colaboración científica entre Alemania y América Latina. Desde su sede en Santiago de Chile el Heidelberg Center coordina estas actividades y sirve como plataforma para la cooperación científica. www.heidelberg-center.uni-hd.de
La Universidad de Heidelberg se fundó con cuatro facultades: Teología, Derecho, Filosofía y Medicina. Desde entonces la Universidad creció constantemente. Hoy cuenta con 15 facultades.
Ya desde la fundación de la Universidad, la medicina constituye una de las piedras angulares de la Escuela Superior. La medicina clínica y la investigación cardiológica gozan de gran prestigio internacional. Desde la anexión de la Clínica de Mannheim a la facultad de Heidelberg en 1964, el enclave Mannheim- Heidelberg constituye el mayor centro de enseñanza de la medicina en Alemania. En el ámbito científico Heidelberg también disfruta de un merecido prestigio debido a sus grandes centros de investigación. Entre otros se encuentran aquí el Centro Europeo de Biología Molecular y el Centro Alemán para la Investigación del Cáncer.